martes, 18 de diciembre de 2007

¿Qué será esta vaina que llevo en el cuerpo?

Yo jamás podría ser presidente, porque hay unos días en los que mi cuerpo colapsa y me lleno de angustia por las venas.

A la gente le ha dado por llamar a esto stress, pero no estoy seguro de que hablemos de lo mismo. Es tan absurdo, no obedece a razones, es simplemente una reacción del cuerpo a no se sabe qué.

La realidad que me carcome los miembros es irrevocable, pero al mismo tiempo tan falsa. ¿Qué importa, carajo, que te hayas quedado por ahora sin amor? Ya vendrá más adelante y si no viene qué importa.

Pero no basta pensar, este calambre sigue en el cuerpo sin dejarme dormir, prensando cada músculo, deformando mi espalda.

No podría ser presidente como tú, porque algunos días no saldría de la cama, domado por el cansancio que produce el insomnio. No podría ir a cumbres, porque me quedaría respirando profundo para no ahogarme sin razón y con mucho aire.

domingo, 16 de diciembre de 2007

¡Cásate Hugo!

Me permito reproducir, parcial y lígeramente modificada por cuestiones de sintaxis y estilo, una carta enviada al presidente por José Hernández a través del portal Aporrea:

En vista de que la propuesta de la reforma constitucional no fue aprobada, uno de los elementos más importantes que perdimos, a mi modo de ver, fue la posibilidad de la reelección indefinida, la que garantizaba la continuidad del proyecto revolucionario.

Sin embargo, quisiera hacer de su consideración y de todo el soberano, la idea de que usted evalúe, estudie y analice la posibilidad de casarse un vez más.

Digo esto tomando como referencia la situación de Argentina, donde el esposo deja la presidencia y la toma su esposa. Esto significa que nuestros pueblos han entendido su proyecto, su valor, su perseverancia y el desprendimiento de su pertenencia para entregarse al bien de la humanidad. Por ese valor es que, hoy por hoy, Argentina se mantiene en la dirección hacia la construcción de un mundo unido y la elaboración de un pensamiento humanista.

Usted ha sido el punto de partida de este proceso que vive ahora América Latina y que se refleja en los resultados de las elecciones presidenciales de varias naciones.

La idea no me parece mal; junto a sus manos y su mente deberá estar la sabiduría de captar una compañera que incluso le daría mayor fuerza al proceso bolivariano. Usted necesita de una dama que le ayude a evaluar su entorno y estar vigilante de los oportunistas, que solo están por sus intereses y no del colectivo.